El ITC avanza en economía circular con LIFE HYPOBRICK | ITC advances in circular economy with LIFE HYPOBRICK

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Castellón, 21 de enero de 2021.- El Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) es la entidad coordinadora del proyecto europeo LIFE HYPOBRICK, que mantiene un compromiso con la investigación de procesos que ayuden a la implantación de los principios de la economía circular, además de luchar contra los efectos negativos del cambio climático, causados por las emisiones de efecto invernadero. Por eso avanza en el desarrollo de LIFE HYPOBRICK, cofinanciado por el Programa LIFE (LIFE 18/CCM/ES/001114) y con el apoyo del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) de la Generalitat Valenciana.

En este caso, el consorcio formado por las empresas Ladrillos Mora, S.L.; Recycling, Consulting & Services, S.L. (RCS); Schlagmann Poroton GmbH & Co. y la Universidad de Nüremberg (Technische Hochschule Nürnberg) se alía para contribuir a que la industria europea fabricante de ladrillos pueda impulsar, desde el punto de vista de la mitigación del cambio climático, su transición a una economía hipocarbónica, y eso porque se está trabajando para desarrollar ladrillos para la construcción partiendo de la reutilización de residuos procedentes de otros sectores, y además, eliminando la etapa de cocción, que consume un 90% de la energía empleada en todo el proceso de fabricación. En su lugar, se está aplicando la novedosa tecnología conocida como activación alcalina, curando los ladrillos a muy baja temperatura y reduciendo en un 90% la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, concretamente, 184 toneladas, con respecto a las 1.000 toneladas que se prevé fabricar en LIFE
HYPOBRICK, además de ahorrar, igualmente con respecto a las 1.000 toneladas
fabricadas, unas 800 toneladas en consumo de materias primas como arcillas,
fundentes y cuarzo.
Estos nuevos ladrillos sostenibles se podrían replicar en un futuro a otros materiales como azulejos, tejas, tuberías, losas, y otros no cerámicos como el hormigón y derivados.

Y es que, según la Doctora Mónica Vicent, una de las investigadoras principales de este proyecto: “El proceso de cocción de estos materiales, en este caso, ladrillos, es la principal fuente de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. Hemos investigado para encontrar una solución alternativa al proceso de cocción para consolidarlos y esta es la activación alcalina. Los materiales activados alcalinamente, también conocidos como geopolímeros, son sólidos inorgánicos que forman redes tridimensionales con estructura molecular análoga a la de los polímeros orgánicos y con propiedades mecánicas similares a las de los materiales cerámicos. La consolidación del material se lleva a cabo mediante una reacción de polimerización a baja temperatura, menos de 200 °C, no siendo necesaria una etapa de cocción. Además, este proceso permite el uso de una gran variedad de residuos silicoaluminosos, lo que lo hace muy atractivo desde el punto de vista medioambiental. De modo que hemos avanzado preparando materiales activados alcalinamente, en los que hemos
empleado exclusivamente residuos como fuente de sílice y alúmina.”

A fin de ampliar la variedad de residuos susceptibles de ser utilizados, se han ensayado tanto residuos silicoaluminosos (activables) como otros no activables que se introducen como material de relleno. De este modo, según la Doctora Mónica Vicent, pretenden maximizar el uso de residuos que actualmente se están vertiendo: residuos del sector cerámico (tiesto cocido), cenizas volantes de central termoeléctrica, vidrios de diferentes procedencias (tubos de rayos catódicos, placas solares, etc.), plástico procedente de equipos eléctricos y
electrónicos, residuos de construcción y demolición, etc.
Los análisis y caracterización de estos residuos, que se han sometido a ensayos como su densidad aparente, porosidad abierta, resistencia mecánica, lixiviación y microestructura, confirman que muchos de estos residuos seleccionados son adecuados para fabricar ladrillos caravista mediante activación alcalina.

Más información:
www.lifehypobrick.eu

 


Castellón, 22 January 2021 – The Institute of Ceramic Technology (ITC) is the coordinating body of the European LIFE HYPOBRICK project, which is committed toresearching processes that help to implement the principles of the circular economy, as well as fight against the negative effects of climate change caused by greenhouse gas emissions.
This is why it is making progress in the development of LIFE HYPOBRICK, co-financed by the LIFE Programme (LIFE 18/CCM/ES/001114) and with the support of the Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) of the Generalitat Valenciana.

In this case, the consortium formed by the companies Ladrillos Mora, S.L.; Recycling, Consulting & Services, S.L. (RCS); Schlagmann Poroton GmbH & Co. and the University of Nuremberg (Technische Hochschule Nürnberg) is joining forces to help the European brick industry to make the transition to a low-carbon economy in terms of climate change mitigation by working to develop building bricks by reusing waste from other sectors and eliminating the firing stage, which consumes 90% of the energy used in the entire manufacturing process. Instead, the new technology known as alkaline activation is being applied, curing the bricks at very low temperatures and reducing greenhouse gas emissions into the atmosphere by 90%, specifically 184 tonnes, compared to the 1,000 tonnes of bricks expected to be produced at LIFE HYPOBRICK, as well as saving, also compared to the 1,000 tonnes produced, some 860 tonnes in the consumption of raw materials such as clays, melting agents and quartz.
These new sustainable bricks could be replicated in the future in other materials such as tiles, roof tiles, pipes, slabs, and other non-ceramic materials such as concrete and derivates.

According to Dr. Mónica Vicent, one of the main researchers on this project, «the firing process of these materials, in this case bricks, is the main source of carbon dioxide emissions into the atmosphere. We have done research to find an alternative solution to the firing process to consolidate them and this is alkaline activation. Alkali-activated materials, also known as geopolymers, are inorganic solids that form three- dimensional networks with a molecular structure analogous to that of organic polymers and with mechanical properties similar to those of ceramic materials. The consolidation of the material is carried out by a polymerisation reaction at a low temperature of less than 200 °C, without the need for a firing stage. In addition, this process allows the use of a wide variety of aluminosilicate wastes, which makes it very attractive from an environmental point of view. So, we have made progress in preparing alkali-activated materials, in which we have used only waste as a source of silica and alumina”.

In order to broaden the range of wastes that can be used, both aluminosilicates (activatable) and non-activatable wastes that are introduced as filler material havebeen tested. In this way, according to Dr. Mónica Vicent, they aim to maximise the use of waste that is currently being dumped: waste from the ceramics sector (fired scraps), fly ash from thermoelectric power plants, glass from different sources (cathode ray tubes, solar panels, etc.), plastic from electrical and electronic equipment, construction and demolition waste, etc.
The analysis and characterisation of these wastes, which have been subjected to tests such as bulk density, open porosity, mechanical strength, leachability and microstructure, confirm that many of these selected wastes are suitable for the
manufacture of facing bricks by alkaline activation.

Further information:
www.lifehypobrick.eu

 

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